Patines y pelota
- Escritorio Emergente

- 6 ene 2019
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(Un texto de Conchita)
Mamá nos ha llamado al patio de la casa y abrazándonos nos dice: ¿Observan allá en el cielo tres estrellas alineadas? Sí, contestamos. Con voz dulce y tierna continúa: Son los Reyes Magos, ya están bajando para visitarlos y traerles regalos. Sólo hay que portarse bien y esperar.
Entramos a casa ilusionados y alegres. Mamá nos recuerda lustrar los zapatos y colocarlos al pie de la ventana con la carta dentro para que se enteren qué queremos, lo hacemos y nos susurra: A la cama, a dormir, porque los Reyes no entran si los ven despiertos.
Ya acostada, mientras logro conciliar el sueño, recuerdo lo que pedí en mi carta: patines y una pelota grande, grande y con muchos colores. No estoy segura de que me lo traigan porque mamá dice que a las niñas solo les traen muñecas y juegos de té. ¡Yo no quiero eso! Mis hermanos no querrán jugar conmigo y a mí me encanta jugar con ellos, a las canicas, al balero y al trompo.
Pronto amanecerá y descubriremos si recibimos lo pedido o no. Mamá nos ha dicho que a veces los Reyes Magos no traen todo lo que pedimos porque somos muchos niños en el mundo y debe alcanzar para todos. Yo estaré muy feliz si sólo me dan la pelota, pero una muñeca ¡No, por favor! Llévenla con otra niña, yo con amor se la regalo. Para mí, por favor: patines y pelota.
Y como cada año, antes de dormir me pregunto: ¿Cómo le hacen los Reyes Magos para entrar por la ventana sin que yo los vea?




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